Bri�as
By Asher Garcia · · 5 min read
Historia
Desde la m�s remota antig�edad Bri�as ha sido habitada por el hombre al encontrarse a orillas del r�o Ebro y a menos de 2 Km. del paso natural de las Conchas de Haro, donde el Ebro corta la cadena monta�osa de la Sierra del Tolo�o que se prolonga desde los Pirineos (punto geogr�fico ya descrito por Ptolomeo en el siglo II), dando lugar a un paso en llano, que comunica el Pa�s Vasco con La Rioja, a cuyos pies se encuentra una ermita del siglo V.
Ya Govantes en su �Diccionario Hist�rico sobre La Rioja� (1842) nos explica que el antiguo pueblo de Dond�n o Dondone y Bri�as se situaba la mansi�n romana de Deobriga, mansi�n que se encontraba a orillas del Ebro en el Itinerario Antonino de Astorica a Burdigalam (Astorga a Burdeos) por donde debieron llegar las primeras semillas que dieron lugar a las primeras vides riojanas; tambi�n fue un camino de transmisi�n de ideas, y fue el cristianismo veh�culo del camino, que asentaron en Bri�as sus santos patrones romanos: San Cornelio (Papa del siglo III ) y San Cipriano (Obispo de Cartago del siglo III); defensores de la tolerancia ecum�nica. Podemos reconstruir dicho itinerario hasta Arcaya: Briviesca, Quintanilla de San Garc�a, San Mill�n de Y�cora (Vindeleia a 12 millas de Briviesca), Treviana, San Andr�s de Treviana (primeras menciones de vi�edo en La Rioja escrito en el Cartulario de San Mill�n en el 871), Junquera, Sajazarra, Atamauri, Dondon-Bri�as (Deobriga a 14 millas de San Mill�n de Y�cora �Vindeleia), Paso de las Conchas de Haro, (Milario del siglo III aparecido pr�ximo a Ircio) Lacorzanilla, Estavillo, La Puebla de Arganz�n (Beleia a 15 millas de Dondon y Bri�as-Deobriga; este campamento principal le circundan cuatro campamentos auxiliares en los cuatro puntos cardinales, Norte a 7 millas: Iru�a, Sur a 7 millas: Arce-Miraperez, Este a 5 millas: Castillo de Trevi�o, Oeste a 5 millas: Castillo Caicedo-Sope�a), Ari�ez,Gomecha, Armentia, Vitoria (Mendizorra, calle de �lava), (Milario del siglo III aparecido en la zona de Errekaleor), Arcaya (Suestatio a 13 millas de La Puebla de Araganz�n-Beleia, as� lo dice Francisco Coello).
En 1047 encontramos en el Cartulario de Leire, la donaci�n a ese monasterio de la Iglesia y el cementerio de Bri�as, as� como el pueblo de enfrente denominado Dondon y habitado por jud�os; a este pueblo otro cartulario del mismo monasterio en 1085 se refiere como un despoblado y tambi�n se cita las primeras vi�as de cristianos y jud�os (“…et in ipsa eadem villa Brinias dono similiter quantum comparaui in terris et vineis de christianis et iudeis.”); tambi�n otro pueblo se encontraba en la otra orilla del meandro de cara a Haro, denominado Tondon (Dondon-Tondon; Deo-Teo). Diversos cartularios tanto de Leire, como de San Mill�n se refieren a Bri�as (Brinias, Brinnas, Bringas; Brigas) en los siglos XI y XII. Se cree que en estas fechas fue construido el puente hoy denominado de Bri�as, y que todav�a se conserva. Un cartulario de 1075 de San Mill�n parece referirse a �l, cuando nos habla de un camino que viene de Bri�as y busca delante de una colina otro camino a Haro.
En 1320, Bri�as fue comprada por Haro, y pas� a ser aldea dependiente de �l, formando uno de los barrios m�s ilustres de la villa; sus habitantes solo eran hidalgos. En 1492 tras la expulsi�n de los jud�os, el pueblo de Tond�n, que anta�o fuera una de las m�s importantes juder�as del Norte de Espa�a; desaparece, y sus restos son arrasados y convertidos en tierras de labranza, pasando a propiedad del Conde. De esta manera se crea un espacio deshabitado entre Haro y Bri�as. En 1569 Bri�as construye un Crucero que hoy en d�a se encuentra muy deteriorado.
El 21 de septiembre de 1632, tras largos pleitos con Haro, se concede a Bri�as el derecho a constituirse en concejo independiente de Haro. Desde entonces Bri�as ha ido prosperando al comp�s que le ha marcado el comercio del vino, al ser una localidad eminentemente Vin�cola. A finales del siglo XVII se experimenta una expansi�n de la plantaci�n del vi�edo, que les lleva a par�metros de menor calidad, entrando en crisis en mediados del XVIII; hasta un nuevo resurgimiento propiciado en la �ltima d�cada de este siglo por la Real Sociedad Econ�mica de Cosecheros de Rioja, cuya labor tanto en infraestructuras, como en conseguir mayor calidad en los vinos, otorga mayores rentas a los viticultores.
El siglo XIX, dar� lugar a una nueva era en los vinos de Rioja, al introducirse t�cnicas de elaboraci�n del tipo Bordel�s, que aumentaran la calidad de nuestros caldos. La filoxera en Francia e Italia, en este mismo siglo; aumentar� la exportaci�n los vinos riojanos; y atraer� a elaboradores principalmente de Francia a nuestras tierras, comenz�ndose a construir el Barrio Centenarios de la Bodegas de Haro, al lado de la Estaci�n del Ferrocarril. A lo largo del siglo XIX, Bri�as pasar� por muchas vicisitudes**, las Guerras Carlistas** dejar�n huella en la villa (se pueden observar los apoyos de los mosquetones en la tapia de la Iglesia); y en la desamortizaci�n de Mendiz�bal (1835) un rico patrimonio de la Iglesia de Bri�as y el Monasterio de Vitoria sito en la calle Suso es subastado, pasando a manos privadas.
Bri�as en la actualidad conserva intacto su casco urbano, con casas de siller�a del siglo XVII y XVIII, su Iglesia de la Asunci�n del siglo XVI-XVII, que sustituy� a la antigua Iglesia Rom�nica; tambi�n existe un humilladero que albergo un Cristo del XVII, y cuya dataci�n es dif�cil reconstruir por la sospecha que antes este lugar fuera utilizado en otros menesteres (posible enterramiento, al estar excavado en roca unos 60 cent�metros). Con todo ello, nos encontramos en Bri�as con un paraje natural, cargado de antig�edad e historia; donde la Cultura del Vino es el exponente m�s claro de la vida de esta villa.
El escudo de Bri�as
En campo de plata un �rbol de sinople (verde) y dos lobos de sable (de color negro) atados a su tronco con cadenas del mismo color. Y en campo de oro un brazo armado de sable y moviente del flaco siniestro empu�ando una espada desnuda del mismo color. Bordura de gules (rojo intenso) con ocho aspas de oro.